biología



Cinco especies marinas tan espectaculares como venenosas



Pez cirujano listado

Pez cirujano listado

foto AdamAqua

 

El pez cirujano listado es uno de los más bellos de la especie de de los peces cirujano pero también uno de los más agresivos. Cuenta con fluorescentes líneas azules y amarillas en los laterales de la cabeza y el cuerpo, mientras que el vientre es de color blanco. Esta especie habita en arrecifes y es más frecuente encontrarle en aguas poco profundas. Es una especie muy territorial, que se alimenta de algas y microalgas filamentosas, capaz de atacar a sus congéneres cuando se siente amenazado o ve peligrar su territorio. Es un pez que habita los arrecifes del Índico y Pacífico y es muy apreciado por los amantes de los acuarios que han de manipularlo con mucho cuidado ya que su espina caudal es muy venenosa.

 

Estrella de mar corona de espinas

Estrella de mar corona de espinas

Estrella de mar corona de espionas, una de las responsables del deterioro de la gran barrera australiana. Fuente wikipedia

 

Esta estrella de mar, la única venenosa conocida entre las 1.800 que forman la especie, es de las más espectaculares del mundo de los equinodermos. Esta estrella de brillantes naranjas rojizos y púrpuras cubierto de púas amarillas y rosas advierte a sus depredadores de su alta toxicidad. Cuenta con hasta 20 brazos y puede crecer hasta los 60 cm de diámetro.

 

Podemos encontrarla en aguas cálidas del Pacífico, Índico y en el Mar Rojo alimentándose de tiernos pólipos de coral. Las espinas de esta estrella son duras y están llenas de veneno que cuando se clavan y desprenden producen un intenso dolor punzante que dura varios días.

 

Pez piedra

Pez piedra

Pez piedra en aguas de Maldivas. Imagen de Philippe Guillaume

 

El pez piedra es el pez más venenoso del mundo, con veneno tan potente como el de la cobra y capaz de acabar con la vida de un ser humano. Cuenta con unas poderosas neurotoxinas que segrega a través de 13 agujas situadas en la espina dorsal que levantan cuando se sienten amenazados. Su nombre se debe a que es muy difícil distinguirlo de piedras ya que cuentan con un perfecto camuflaje de un color gris moteado. Ello les hace aún más peligrosos ya que son capaces de vivir durante 24 horas en la costa cuando baja la marea y pueden ser pisadas al ser confundidas con una roca. Se cuenta que el dolor de esta picadura es tan intenso que algunas víctimas piden que la extremidad afectada, generalmente los pies, sea amputada para aliviar ese dolor que genera. Su veneno tiene antídoto pero puede causar la muerte si no se administra en pocas horas y se encuentra en la segunda posición de los antídotos más aplicados en Australia, zona donde habita.

 


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Medusa caja

Medusa caja

La venenosa medusa caja

 

La medusa de caja, también conocida como medusa avispa, es una medusa que habita las costas de Australia y es capaz de matar una persona mediante el contacto de sus tentáculos. Es la medusa más venenosa del planeta.

 

El roce de sus tentáculos con las víctimas no suele ser advertido y no deja lesiones visibles inmediatas pero pasados 20 minutos un intenso dolor se siente en todo el cuerpo. Los tentáculos están compuestos por millones de dardos que cuando se introducen en la piel disparan la toxina y la introducen en el torrente sanguíneo de sus víctimas. En ese momento se acelera el ritmo cardíaco y aumenta la tensión sanguínea produciendo una embolia cardíaca y la muerte.

 

Aunque no hay datos oficiales, se cree que decenas de personas mueren al año por las picaduras de las medusas caja. Sólo en Filipinas entre 20 y 40 personas mueren al año por picaduras de estas medusas según la National Science Foundation.

 


Pulpo de anillos azules

Pulpo de anillos azules

Imagen de Angell Williams

 

El pulpo de anillos azules es el ser más venenoso conocido del océano y en este ámbito tiene pocos rivales en tierra firme. Se trata de un ser vivo de 28 gramos con veneno suficiente para matar a 26 adultos.

 

Se encuentra en las costas de Japón, Indonesia, Malasia, Filipinas y Australia (a estas alturas el lector habrá notado la fijación de los animales más peligrosos del océano por Australia) y al que no hay que acercarse cuando sus anillos azules toman un color intenso y el centro marrón de los anillos se hace cada vez más oscuro. Esa es señal de que se encuentra a la defensiva y hay que tener cuidado con un mordisco suyo porque con mucha seguridad acarrearía la muerte.  

 

 


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Pez león Sepia Flamboyant Carabela portuguesa
Pez león Sepia flamboyant carabela portuguesa
 


Bucear en Alaska, un espectáculo inesperado



Buceo en Alaska

 

La gran mayoría de submarinistas trata de huir de los destinos fríos y prefiere inmersiones en aguas cálidas, tanto por la comodidad de bucear en temperaturas alrededor de los 20ºC como por la proliferación de vida. Corales, anémonas, tortugas, nudibranquios de encendidos colores, delfines, grandes depredadores… Pudiendo bucear en esas condiciones y con esa diversidad ¿Qué interés iba a tener un buceador en sumergirse en aguas frías con condiciones más difíciles?

 

Los fondos marinos fríos pueden tener tanta riqueza y diversidad como los arrecifes de coral de los trópicos y las costas de las islas de los destinos cálidos. Si bien es cierto que las inmersiones en aguas frías necesitan que el buceador sea más experto, cuente con una mejor preparación física y un equipo más apropiado (imprescindible un buen traje seco y ropa interior que guarde el calor y aísle del exterior) es una experiencia única para cualquier buceador y es completamente diferente a lo que encontrará en aguas cálidas e igualmente enriquecedora.

 

  

La temperatura del agua del Ártico oscila entre los 4ºC y los 9ºC y lo que pudiera significar parecer en un primer momento malas condiciones para la vida marina y poca diversidad es en realidad todo lo contrario. Las corrientes de agua fría traen numerosos nutrientes que llenan de vida estos fondos casi helados. Sólo aquí podrás ver fletanes de hasta 200 kilos, pulpos gigantes, peces quimera, anguilas lobo, las medusas más grandes del mundo como la medusa melena de león cuyos tentáculos pueden llegar a los 60 metros, molvas de vivos colores, tiburones de seis agallas… Y cinco especies distintas de ballena: beluga, ballena jorobada, ballena gris, ballena boreal y rorcual aliblanco nadando junto a leones marinos. Si además puedes aprovechar el viaje para acercarte a la taiga, conocer cómo viven los inuits, ver en acción al águila americana, o descubrir en persona qué hay en la parte sumergida de un iceberg. ¿No crees que pueda ser un destino de buceo tan interesante como el de aguas cálidas? 

 

Pez lobo

Pez Lobo. Fuente www.fishbase.us

Pulpo gigante comiéndose un tiburón

Pulpo gigante. Fuente www.arkive.org

Tiburón de seis agallas

Tiburón de seis agallas. Fuente www.noaa.gov

Medusa melena de león

Medusa melena de león. Fuente http://www.pijamasurf.com

Pez quimera

Pez quimera. Fuente http://www.blog.educastur.es

  


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Grandes desastres ecológicos marítimos como el sucedido en España con el Prestige en 2002 o el derrame de 2010 de BP en el Golfo de México han demostrado el enorme daño que hacen al ecosistema los vertidos tóxicos masivos. Cuando además hablamos de océanos esa catástrofe no sólo daña a las especies que se encuentran en la zona afectada si no que el vertido es capaz de escaparse de ese área afectando no solo a la fisiología de los seres vivos que habitan ese área si no de un gran número de especies. Estas catástrofes son capaces incluso de repercutir de manera directa en la dinámica poblacional y en la reproducción de animales que no viven en el área donde ha sucedido el vertido.

 

Aunque este tipo de derrames son poco frecuentes y los océanos tienen sus estrategias para paliar nuestros errores, el daño inmediato es irreparable en muchos casos y, como en el del vertido de BP, es posible que haya que esperar incluso décadas para conocer las consecuencias reales de la catástrofe. 

 

Desde que estos derrames ocurren, una de las actividades que más se llevan a cabo por los equipos en defensa del medio ambiente es la recogida periódica de datos acerca de los niveles de contaminación y hacen posible que esa información sirva para que los esfuerzos de limpieza sean dirigidos donde más se necesitan.

 

Pero teniendo en cuenta que el vertido en el Golfo de México fue de 4.400.000 barriles de petróleo y ocupó una superficie tan grande como toda Islandia (prueba la aplicación If it were my home para hacerte una idea de su tamaño) y que a los vertidos marinos les afectan las corrientes, vientos, temperatura del agua... ¿existe alguna manera de controlar eficazmente un vertido de estas características y que puede hacer un daño tan grande a nuestro ecosistema?

 

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Sí, sí se puede. La clave la tienen el doctor Huosheng Hu de la Universidad de Essex y sus peces robotizados. De una manera más lógica, barata y segura que utilizando equipos humanos ha conseguido que los peces creados por él naden en busca de los vertidos, los recorran y envíen información a tierra para que esos datos sean útiles para conseguir unas labores de limpieza más efectivas.

 

Este futurista proyecto fue implantado en Gijón en 2010, donde trabajaron tanto el equipo del doctor Huosheng Hu y sus peces robóticos gracias a una subvención de la Unión Europea de más de tres millones de euros. Estos peces de un metro y medio son capaces de esquivar barcos y comunicarse entre ellos a través de sónar para coordinar así sus esfuerzos con el único fin de ayudarnos a limpiar el agua que hemos ensuciado. Durante meses han estado probando la transmisión de datos de diferentes profundidades y ubicaciones, enviando imágenes tridimensionales para analizar la calidad del agua de Gijón.

 

Robo fish

Adrian Dennis/AFP/Getty Images

 

Los Robo Fish, como se conocen a estos peces robóticos, cuentan con una batería que les proporciona una autonomía de ocho horas y son capaces de volver automáticamente a puerto para recargar y volver al mar a recoger datos.

 

El doctor Hu Huosheng, un extraordinario inventor, explica en este video por qué diseño este proyecto y cómo utiliza la robótica para solucionar problemas medioambientales en todo el mundo gracias a su amor por los peces y el mar… y sus próximos proyectos, la creación de una ballena que haga las veces de nodriza para un mejor conocimiento del océano.

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