Bucea en Galápagos, donde habita el verdadero progreso



Galápagos es uno de esos lugares únicos en el planeta que parece vivir de espaldas a nuestra realidad. Este archipiélago está formado por 13 grandes islas, 6 pequeñas y 107 islotes donde la pesca comercial está prohibida. Mientras agotamos caladeros cercanos a nuestras costas y tenemos que desplazarnos a otros continentes buscando con lo que llenar nuestros supermercados, hay lugares como Galápagos donde las autoridades se esfuerzan en proteger su biodiversidad y donde, por lo tanto, es fácil encontrar enormes concentraciones de vida, tanto terrestre como submarina.

Estas islas pertenecientes a Ecuador son principalmente conocidas por que allí se basaron los estudios llevados a cabo por Charles Darwin para la formulación de su Teoría de la Evolución. Este es un archipiélago que cuenta con una fauna terrestre única, con muchas especies endémicas como tortugas gigantes, iguanas terrestres o aves.

 

La tortuga de las Galápagos (Chelonoidis nigra) pesa más 400 kg y tiene una esperanza de vida de más de 100 años,

 

¿Qué esconde esta reserva de la biosfera bajo la superficie? Probablemente es uno de los lugares más espectaculares para bucear y para la fotografía submarina. Con visibilidad de hasta 30 metros en muchas zonas y temperaturas bajo el agua que oscilan entre los 18 y 30 grados, podemos encontrar lobos marinos con los que hacer snorkel, tortugas marinas, grandes arrecifes coralinos llenos de coloridas especies tropicales, delfines pico de botella, diferentes especies de tiburones (es fácil encontrar numerosos grupos de tiburón martillo… probablemente porque en Galápagos está terminantemente prohibida la pesca del tiburón), ballenas, mantarrayas…

 

 

 

Pero hay mucho más de con lo que bucear en Galápagos además de grandes depredadores y especies pelágicas. En este archipiélago podemos encontrar también pequeños tesoros de gran valor. No faltan los nudibranquios de colores sicodélicos, especies de morenas que nunca habías visto o una de las especies submarinas únicas de Galápagos más curiosas, el pez murciélago de labios rojos. También podrás encontrar peces pipa, peces sapo o espectaculares damiselas de cola amarilla buscando refugio entre las más de 40 especies diferentes de coral, más de 15 de ellas endémicas de Galápagos.

 

 

 

Los atractivos del buceo en Galápagos son casi infinitos pero no está al alcance de cualquiera. Ni por las condiciones del buceo que requiere bastante experiencia debido a las corrientes, profundidades y el tipo de buceo, ni por los precios. Si quieres hacer uno de esos viajes de buceo inolvidables, agencias como Última Frontera, Subexplor, Blue Planet, Turing Buceo, Empytur o Abando Dive te pueden acercar a este paraíso tanto en la tierra como en el agua.




8 elementos de tu equipo que NO necesitas comprar para el día de tu bautismo de buceo



El día de mi bautismo de buceo pensé que era el buceador más cutre de España. Había alquilado casi todo: aletas, traje, jacket, regulador, plomos, no tenía cuchillo… y mis tres compañeros de bautizo contaban con un flamante equipo de buceo nuevo que estrenaban esa misma tarde. No les faltaba ni un cachivache. Incluso era la primera vez que veía algunos de esos cacharros que llevaban colgando del jacket.

Con el paso de las inmersiones te das cuenta de que la mejor opción para aprender a bucear es alquilar inicialmente el máximo de equipo posible. En las primeras inmersiones, de lo que te tienes que preocupar es de aprender a bucear y sentirte cómodo, sin fijarte en cómo te queda ese estupendo traje de 300 euros y si va a juego con tus preciosas aletas nuevas.

Estos son 8 elementos que necesitarás en tus inmersiones pero que NO tienes que comprar para tu bautismo de buceo:

 

 Esa inolvidable primera inmersión…

 

1. Traje de buceo

Lo primero que debes saber cuando haces tu bautismo de buceo es que no tienes la menor idea de bucear. No controlas la flotabilidad, apoyarás las rodillas en las rocas del fondo, chocarás tus codos contra paredes… y sobre todo, no has probado nunca un traje de buceo en el mar. Es importante que sepas qué tipo de traje se ajusta mejor a tus características antes de decidirte a comprar uno. ¿Te viene mejor uno de 5 mm o de 7 mm? ¿Prefieres el cierre en la espalda o en el pecho? ¿Con o sin capucha? ¿2 o 3 piezas?

Fíjate cada vez que bucees en los trajes de tus compañeros de inmersión y pregúntales qué tal les va, infórmate, mira diferentes marcas, pásate la mañana del sábado haciendo perder el tiempo a los vendedores probándote diferentes trajes. Alquilar el traje de buceo en las primeras inmersiones es mucho más inteligente que comprarte dos trajes porque el primero no te iba bien. La excepción en cuanto al traje serán normalmente los escarpines, donde no hay gran diferencia entre unos y otros y sí que conviene que tengas los tuyos propios.

2. Cámara de fotos

Bucear es muy guay y hay veces que parece que para poder sacar el Open Water es requisito indispensable mostrar en Facebook las maravillosas fotos que haces buceando, si no ¿para qué bucear? Cuando estás aprendiendo a bucear solo debes concentrarte en bucear, en practicar ejercicios de flotabilidad, en no “caminar” bajo el mar, en respirar adecuadamente, sin ansiedad, en no perder de vista al instructor ni a tu compañero, en aprender a compensar…

 

Solo tomarás fotografías subacuáticas interesantes cuando aprendas a controlar la flotabilidad

Si tienes que estar pendiente del manómetro, de no confundir las señales y además de hacer una mala foto a unas rocas donde crees que hay un pulpo nunca vas a aprender a bucear. El día que sepas medianamente flotar, que respires con tranquilidad y sepas diferenciar entre la señal de “todo bien” y de “subimos” podrás hacer una foto sencilla (para las complejas tardarás más) y compartirla en Fordivers Sonrisa.

3. Spray antiempañante

Que se te empañe la máscara en tu primera inmersión te va a estropear ese momento que se suponía emocionante y te va a hacer pasar un mal rato… pero no necesitas gastarte 10 euros en un spray. En tu primera inmersión con un veterano verás que utilizan una mezcla mucho más ecológica y económica: tu propia saliva y agua de mar.

 

Escupe en tu máscara, siéntete un auténtico buceador

Escupir en la máscara es mano de santo contra el vaho y no ocupa lugar. Además, debes aprender a limpiar la máscara bajo el agua en caso de que se te empañe, que puede ocurrir, con spray o sin él.

4. Ordenador de buceo

No necesitas un ordenador de buceo para aprender a bucear. En tus primeras inmersiones irás siempre acompañado de un instructor que sí sabe utilizar un ordenador de buceo con lo que te ahorrarás disgustos si le das un golpe (que lo harás) y no tendrás que mirarlo cuando te encuentres a 15 metros tratando de saber qué te está diciendo ese aparato. Ojo, no decimos que no lo necesites en el futuro (que será imprescindible), simplemente no en tus primeras inmersiones donde antes tienes que aprender varias cosas más importantes que cómo funciona tu ordenador.

 

El típico vendedor de ordenadores de los bazares del Mar Rojo

5.  Aletas

Hay decenas de aletas diferentes, cada una con su precio y características. Alquila las aletas, prueba aletas diferentes, con diferentes cierres y durezas. No lo dudes, en tus primeras inmersiones alquila las aletas. Es mejor que rayes contra el fondo rocoso (te aseguro que lo harás) unas aletas alquiladas cuya función es ser destrozadas por novatos que las tuyas propias.

 

Para el buceador una maleta nunca es suficiente

Una de las cosas de las que te darás cuenta cuando te compres tus propias aletas es que ocupan muchísimo espacio en tu equipaje. Un consejo para tu bautizo: ve ligero de equipaje y despreocupado del equipo.  

6. Cuchillo

El cuchillo es un elemento muy útil cuando se practica submarinismo, incluso hay zonas en las que es necesario para bucear… pero no lo necesitas en tus primeras inmersiones. No te preocupes, si te ataca un tiburón ahí estará el instructor para salvarte.

 

El instructor siempre estará allí para observar en la distancia cómo te ataca el tiburón

 

Si llevas un cuchillo en tus primeras inmersiones estarás más preocupado por no perderlo de un aletazo o de ver cómo baila y te molesta en la tibia por que no habías contando con que el traje se te comprime en cuanto desciendes y no lo habías apretado lo suficiente. Te aconsejo que te compres un cuchillo, sí, pero espera a tener varias inmersiones.

7. Regulador

Un secreto, los reguladores son caros, muy caros, y delicados. Es posible que te de un asco horroroso meterte el regulador que ha pasado por 1.000 bocas antes de meterlo en la tuya, no te lo reprocho. Pero es posible que cometas un error común cuando se es novato: meter el regulador a aclarar en agua dulce sin haber tapado la entrada de aire de la primera etapa.

Te habrás cargando ese precioso y nuevo regulador si no sabes desmontarlo (no, no sabrás). Espérate un tiempo, alquila en las primeras inmersiones el regulador y, si continúas con esto del submarinismo, cómprate el tuyo propio y aprende a mantenerlo y cuidarlo.

8. Plomos

El objetivo de los plomos es ayudarte a sumergirte así que sí, pesan mucho. No es necesario que lleves en el equipaje 6-8 kilos extras. Alquílalos y te ahorrarás una hernia discal y es posible que un dedo del pie roto. Con el tiempo verás que cada vez necesitas menos peso con lo que si compras mucho plomo, al final te sobrará. Además es conveniente que pruebes diferentes configuraciones ya que hay jackets que permiten llevar el peso integrado y no necesitas tanto en el cinturón. Mira la configuración que más te gusta y decide en base a tu experiencia.

Finalmente tienes que tener en cuenta que un alto porcentaje de la gente que obtiene el open water no bucea más de 10 veces en su vida. Si desgraciadamente eres uno de ellos me agradecerás no haberte gastado 1.000 euros en un equipo de buceo que nunca más volverás a utilizar. Si eres de los que su vida cambia desde la primera inmersión y quiere pasarse su vida buceando, ¡enhorabuena! Ahorra, hazte poco a poco con un buen equipo y buen azul.




Tiburones que puedes encontrar en el Mediterráneo… si tienes suerte (II)



En la primera parte de esta serie de tres post os hablábamos de 5 de los 90 tiburones que de vez en cuando se dejan ver por el Mediterráneo. En esta segunda parte os hablamos de otros cinco igualmente espectaculares: el tiburón peregrino, el tiburón de aletas negras, el jaquetón sedoso, el cazón y el marrajo.

6. Tiburón peregrino (Cetorhinus maximus)

 

Tiburón peregrino

 

El tiburón peregrino es el segundo tiburón en tamaño después del tiburón ballena. Es un tiburón pelágico pero se puede ver cerca de las costas y a poca profundidad, casi siempre con su enorme boca abierta tratando de filtrar plancton, pequeños peces y crustáceos. Los ejemplares adultos alcanzan un peso de cuatro toneladas y 10 metros de longitud… y son capaces de filtrar 2.000 toneladas de agua cada hora.

Su lentitud de movimientos y tolerancia a los seres humanos han facilitado su caza indiscriminada para el consumo de su carne y para la realización de aceite a partir de su enorme hígado, que representa un 20% de su peso y que realiza una labor fundamental en su flotabilidad. Hoy se encuentra en la lista roja de especies amenazadas de la IUCN (International Union for Conservation of Nature, la organización medioambiental global más grande y antigua del mundo).

Aunque prefieren las aguas frías, los tiburones peregrinos ocupan todos los océanos del planeta. En nuestras costas es posible verlo tanto en el Cantábrico como en el Atlántico y por supuesto en el Mediterráneo, como estos afortunados malagueños que fueron acompañados por unos segundos por un enorme tiburón peregrino.

 

paseo con tiburón peregrino

 

7. Tiburón de aletas negras (Carcharhinus brevipinna)

 

Tiburón de aletas negras

 

El tiburón de aletas negras es una especie costera que puede llegar a habitar profundidades de hasta 100 metros aunque prefiere alimentarse en aguas poco profundas, en torno a los 30 metros. El color de sus aletas hace que sea confundido con tiburones de puntas negras, pero estos son más pequeños que los aletas negras, que pueden alcanzar los 3 metros de longitud.

Se alimentan de grandes bancos de arenques, sardinas, anchoas o bonitos atacándoles con rápidos movimientos. También cazan moluscos y algún cefalópodo e incluso rayas. Aunque no es peligrosa para los humanos debido a que no cuenta con grandes dientes y su boca es pequeña, es peligroso acercarse a ellos cuando se están alimentando por su veloz y agresiva técnica de caza. Este tiburón utiliza una metodología común en otros tiburones, nada a gran velocidad desde el fondo para atacar verticalmente el cardumen de peces… llegando a salir fuera del agua debido a la velocidad y fuerza de la embestida. Se le conoce en inglés como Spinner Shark (tiburón girador) ya que en sus ataques sale de la superficie del agua girando rápidamente sobre sí mismo

En el Mediterráneo solamente podemos encontrar a esta especie en la costa del norte de África. Aunque su pesca comercial ha sido intensa, el mayor peligro al que se encuentra es la degradación y contaminación de su hábitat, siempre costero. Aún así, no se encuentra en grave peligro de desaparición.

 

8. Jaquetón sedoso (Carcharhinus falciformis)

 

Jaquetón sedoso

 

El nombre de este tiburón no es casualidad, se debe a la textura de su piel, muy lisa y suave. De todas las especies de esta serie de tiburones del Mediterráneo, es posiblemente la más difícil de ver en nuestras aguas ya que penetra muy ligeramente en el estrecho de Gibraltar y además por que es una especie que pasa la mayor parte de su tiempo alrededor de los 50 metros de profundidad.

Se trata de un tiburón migratorio de un máximo de 2,5 metros de largo que se alimenta principalmente de bancos de atunes y sardinas aunque no rechaza la oportunidad de cazar algún pulpo o calamar. Se han dado casos de ataques a buceadores y es bastante agresivo con los humanos, así que es mejor no acercarse demasiado a estos animales si se produce un encuentro accidental, por otro lado no muy probable ya que pasan la mayor parte de su vida en alta mar.

 

Jaquetón sedoso en arrecife coralino

 

Aunque no es una especie que se encuentre en grave peligro de extinción, tanto la pesca del atún con redes (que habitualmente se lleva dentro jaquetones sedosos) como el consumo de aleta de tiburón están mermando el número de ejemplares de esta especie.

 

9. Cazón (Galeorhinus galeus)

 

Cazón

 

Es posible que alguna vez hayas comido cazón en adobo y no sabías que te estabas comiendo un tiburón. Este popular plato tanto andaluz como canario se realiza con Galeorhinus galeus, un tiburón que vive en profundidades de entre los 40 y los 400 metros. Sus aletas también son muy apreciadas para la elaboración de sopa. El cazón habita todo el Mediterráneo y su continuidad en nuestros mares no se encuentra en situación delicada aunque Greenpeace ha incluido a esta especie entre las vendidas en los supermercados españoles que pueden provenir de pesca o acuicultura insostenible.

Se trata de un tiburón que vive cerca de los fondos marinos y que alcanza los 2 metros de longitud en los ejemplares adultos. Se alimenta de cefalópodos, crustáceos, de otros peces demersales (que viven pegados al fondo) como él, equinodermos o gusanos.

 

10. Marrajo o mako (Isurus oxyrinchus)

 

Imponente mako

 

El marrajo común, conocido también como mako, en un tiburón que ocupa gran parte de los océanos del planeta. Su pertenencia a la misma familia que la del tiburón blanco, los lamnidae, hace que estemos hablando de un gran y agresivo tiburón capaz de alcanzar los 4,5 metros los 750 kilogramos de peso y que posea una gran fuerza y velocidad. De hecho es uno de los depredadores más rápidos del océano, capaz de alcanzar picos de velocidad de hasta 75 km/h.

Con este tamaño, fuerza y velocidad no es de extrañar que se alimente desde pequeños cetáceos a delfines, tortugas, grandes atunes o incluso peces espada, del que es el principal depredador.

 

Marrajo con hambre

 

Al ser un tiburón pelágico no es habitual verle cerca de la costa aunque es ciertamente posible cuando busca alimento. En España es, como el cazón, un plato común en zonas de Andalucía, donde se pesca con caña desde algunas playas. Por si no ha quedado claro aún, es un tiburón peligroso al que hay que tener enorme respeto ya que incluso se han detectado casos de ataques a embarcaciones. No es una especie que se encuentre en grave peligro aunque sí está en situación de vulnerabilidad.


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